La chica más bella del mundo

Hedy Lamarr
Hedy Lamarr

Debo confesar que lo mío por esta chica fue amor a primera vista o, mejor dicho, a primera lectura, porque lamentablemente Hedy Lamarr, el oscuro objeto de deseo de este post, falleció hace ya catorce años.

Le debo mucho a esta mujer -usted lector también, créame- y es más que probable que, sin ella, ni usted ni yo pudiésemos vivir este momento como ahora lo hacemos.

Fue actriz -y de las buenas- y tiene en su haber no pocas escenas suficientes por sí solas para hacerla pasar a la historia. Fue la primera mujer en desnudarse e interpretar un orgasmo de forma tan real e impactante que le valió la condena del mismísimo Papa Pío XI. (Éxtasis 1933)

Para dedicarse al cine hubo de abandonar sus estudios de ingeniería y le fue bien, muy bien, porque entre 1930 y 1933 filmó cinco películas en Europa.

Hija de judíos sus padres la casaron a la fuerza con un riquísimo magnate de la industria armamentística que proporcionaba armas al ejército de Hitler. Su vida conyugal con él fue tan corta como dramática pues, celoso hasta lo enfermizo, su marido la sometió a un régimen de vida carcelario de forma que Hedy hubo de huir de manera novelesca atravesando media Europa perseguida por los sicarios de su marido.

En 1937 Hedy huyó a los Estados Unidos a donde arribó ya con un contrato firmado por el mismísimo Louis B. Mayer, propietario de la Metro Goldwyn Mayer, a quien había conocido poco antes del viaje.

Trabajó con los mejores actores y directores de Hollywood y pronto fue conocida como “la mujer más bella del mundo”. Una gran actriz, sin duda, que incluso rechazó el papel protagonista de Casablanca para alegría de Ingrid Bergmann.

Sin embargo, con ser mucho, sólo por eso no me habría enamorado, porque Hedy Lamarr, además de ser una estupenda actriz y una desgraciada esposa, aprovechó su enclaustramiento conyugal para acabar sus estudios de ingeniería y -perfectamente al corriente de los desarrollos armamentísticos de su esposo- decidió poner todos sus conocimientos al servicio de los Estados Unidos y así, en la década de los 40, ideó y patentó un sistema de conmutación de frecuencias que permitiese el guiado seguro de missiles. Su sistema fue usado por primera vez durante la llamada “Crisis de los missiles” que enfrentó a los Estados Unidos y a la Unión Soviética y más intensivamente en la guerra de Vietnam.

Hoy, gracias a Hedy Lamarr, la mujer más bella del mundo, usted y yo podemos disfrutar de este momento, porque la tecnología inventada por Hedy es la que permite el funcionamiento de los teléfonos móviles y la red wifi que, con mucha probabilidad, usted y yo estamos usando.

Sí, Hedy Lamarr, una mujer para enamorarse a primera vista… Y si lo que acabo de contar no le parece posible le sugiero que consulte algunos enlaces (aquí le regalo uno y aquí otro)

Sí, sin duda, esta era la chica más bella del mundo. ¡Gracias Hedy!

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